Distrito de Chilia, un lugar lleno de riquezas en la provincia liberteña de Pataz

Este distrito asentado en la lejanía de los Andes de La Libertad, conserva aún en su naturaleza las riquezas naturales, culturales y sociales.

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FUENTE: Peruenvideos | [email protected] | FOTO: Sesy López

Chilia,  un pueblo encantador asentado en la lejanía de los Andes del departamento de La Libertad, conserva aún en su naturaleza las riquezas naturales, culturales y sociales.

En el siglo XVI, los españoles trajeron la sagrada imagen de “San Juan Bautista”, cuya primera intención fue colocarla en Canta para fundar el pueblo, sin embargo, por el clima y escasez de agua, decidieron buscar otro lugar encontrando un hermoso pantano y que actualmente es la Iglesia Católica Matriz del Distrito de Chilia.

De esta manera, el asentamiento español ocurrió en 1580. Más tarde, en 1856, Chilia fue creado como distrito, en el gobierno de Ramón Castilla. El nombre de Chilia es onomatopéyico, proviene del trino “chilí, chilí, chilí” de unas avecillas llamadas Pichiuchancas o gorrrión andino, las cuales se mantienen en grupos posadas en las ramas llamadas “chilcas” que existían en un pantano donde fue construida la Iglesia matriz la Virgen de Rosario, según relata Wikipedia.

Este distrito que está ubicado en la parte nor-occidental de la provincia de Pataz, en la región La Libertad, posee en sus alturas vestigios históricos Pre-incas como construcciones líticas con figuras de felinos y antropomórficas. Destacan las ruinas de Pián – Nunamarca, luego Unchún, Pueblo viejo, las Torres, Charcoy, los cuales se caracterizan por ser similares a la cultura Chavín y Huari, además de tener canales de irrigación subterráneos, descubrimientos referidos por el historiador Julio C. Tello.

Su principal festividad es dedicada a la madre santísima Virgen del Rosario, quien protege y bendice a sus hijos de Chilia, a los que han salido buscando mejores oportunidades y que regresan con el corazón henchido de alegría, generosidad y gratitud.

Las actividades festivas comienzan con la preparación del pan, el mote, la carne y la chicha. En tanto que el baile, empieza con el llamado “rompe”, que consiste en un pasacalle donde participan niños, jóvenes y adultos con el baile de las rondallas, danzas y demás ritmos generados por las bandas de músicos y los chirocos.

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